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PARA QUIEN HA HECHO LO DIFÍCIL: AHORRAR. PERO SIGUE ESPERANDO

¿Ahora sí es buen momento para empezar?

Es la pregunta que más me hacen.

Y tiene una pequeña trampa.

Si esperas a sentirte completamente seguro, es bastante posible que no empieces nunca.

La Estrategia Tranquila te da un sistema para invertir a largo plazo sin analizar la bolsa cada día, sin meter todo el dinero de golpe y sin tener que decidir tú solo cuándo comprar.

Recibes alertas claras por email y WhatsApp con qué comprar, cuándo hacerlo y qué cantidad invertir según el ahorro que hayas preparado.

Quiero probar la Estrategia Tranquila

60 días por 0 €. Hoy no pagas nada.

Después, 17 €/mes si continúas.

Sin permanencia: te vas cuando quieras. Aquí no somos una compañía de móviles.

Has ahorrado. Y ahora empieza el espectáculo

Vamos a ver…

Tienes dinero ahorrado.

Quizá 200 o 300 € al mes.

Quizá más y quizá tienes también una cantidad acumulada en la cuenta desde hace años.

Has hecho lo difícil: guardar ese dinero en lugar de gastarlo.

Pero luego llega la segunda parte.

Invertirlo.

Un día lees que la bolsa ha subido demasiado.

Otro, que viene una caída histórica.

Cuando sube, piensas que llegas tarde.

Cuando cae, prefieres esperar a que se calme.

Total: no compras cuando sube y tampoco compras cuando baja.

El dinero sigue quieto.

Tú, bastante menos.

Y dejarlo quieto tampoco es gratis.

La cuenta puede seguir marcando 20.000 € durante años.

El problema es que esos 20.000 € compran cada vez menos.

La compra.

La gasolina.

La vivienda.

Y esa jubilación que parece estar lejísimos hasta que un día deja de estarlo.

Ahorrar es el primer paso.

El siguiente consiste en conseguir que una parte de ese ahorro empiece a trabajar para tu futuro.

El hombre del que se rió todo Wall Street

En los años setenta, la industria de la inversión tenía unas cuantas estrellas.

Gestores que cobraban buenas comisiones por elegir las mejores acciones y superar al mercado.

Entonces apareció John Bogle.

Su idea tenía poco glamour.

En lugar de encontrar al próximo genio que acertara más que nadie, propuso comprar el mercado entero mediante un fondo indexado, mantener los costes bajos y dejar trabajar al tiempo.

Se rieron de él.

El producto llegó a ser conocido como «la locura de Bogle».

Luego los fondos indexados terminaron convirtiéndose en una de las formas de inversión más utilizadas del mundo.

Tiene su gracia.

La idea de Bogle era sencilla:

Si la mayoría de gestores no consigue superar de manera consistente al mercado después de costes, quizá tenga más sentido participar en el mercado que perseguir al ganador del año pasado.

Ahí empieza la Estrategia Tranquila.

Qué compras realmente cuando inviertes en un índice

Un índice mide el comportamiento de un grupo de empresas.

Es una cesta construida con reglas.

Por ejemplo:

  • el S&P 500 representa grandes empresas del mercado estadounidense;
  • el Euro Stoxx reúne grandes compañías de la zona euro;
  • y los índices de mercados emergentes agrupan empresas de países como China, India, Brasil, Corea o Taiwán.

Una empresa individual puede atravesar problemas e incluso desaparecer.

Un índice amplio reparte la inversión entre muchas compañías y revisa periódicamente su composición. Unas empresas salen y otras entran según las reglas del propio índice.

Por eso no dependes de acertar cuál será la próxima empresa maravillosa.

Ni de evitar tú solo la próxima croqueta empresarial congelada.

Participas en cientos de negocios, sectores y países al mismo tiempo.

Por qué los índices tienden a crecer a largo plazo

Una acción representa una parte de una empresa.

Y las empresas intentan vender, ganar dinero, reinvertir, innovar y crecer.

Un índice amplio reúne muchas de ellas y va adaptando su composición al mercado que representa.

Algunas empresas se quedarán atrás.

Otras crecerán mucho.

El conjunto ha mostrado históricamente una tendencia alcista a largo plazo porque participa en el crecimiento de la actividad empresarial.

No sube en línea recta.

Hay crisis, recesiones y años malos.

Pero cuando se amplía el horizonte, la fotografía cambia: en periodos de quince años, la probabilidad histórica de obtener un resultado positivo ronda el 97 %.

Es posible perder dinero.

Pero a esos plazos no ha sido lo probable.

Por eso aquí no hablamos de lo que hará la bolsa el martes.

Hablamos de construir durante años.

Mira lo que ha hecho el S&P 500 a largo plazo

Evolución histórica del S&P 500 con y sin dividendos reinvertidos
El efecto del tiempo y de reinvertir los dividendos. Fuente y periodo indicados en el propio gráfico.

El S&P 500 no aparece aquí por casualidad.

Tú invertirás precisamente en este mercado.

No compras el índice directamente. Lo haces a través de un fondo indexado que reproduce su evolución e incorpora los dividendos.

Y no será el único: la Estrategia Tranquila lo combina con índices de Europa y mercados emergentes para ampliar la diversificación.

En el gráfico se ven las dos cosas que importan.

Las caídas han existido.

Y, cuando se mira el recorrido completo, el tiempo y la reinversión de los dividendos han marcado una diferencia enorme.

Por eso utilizamos fondos de acumulación.

Los dividendos no se quedan esperando en una cuenta.

Vuelven a ponerse a trabajar.

Cómo se compra un índice sin comprar cientos de acciones

No llamas al S&P 500 y le dices que te reserve 300 €.

Utilizas un fondo indexado o un ETF.

Un fondo indexado, explicado sin traje y corbata

Un fondo reúne el dinero de muchos inversores y lo invierte siguiendo unas reglas.

Cuando es indexado, trata de replicar un índice concreto.

Tú compras participaciones del fondo.

Con una única operación puedes invertir en cientos de empresas sin comprarlas una por una.

¿Y un ETF?

También puede replicar un índice, pero se compra y vende en bolsa de forma parecida a una acción.

Puede ser cómodo si utilizas una plataforma como XTB o quieres tener varias estrategias en el mismo sitio.

Por qué recomiendo principalmente fondos

En España, los fondos que cumplen los requisitos permiten trasladar la inversión de uno a otro sin tributar por la ganancia en ese momento.

Los impuestos se aplazan hasta que reembolsas definitivamente el dinero.

Ese tratamiento no se aplica igual a los ETF.

Por eso la vía principal de la Estrategia Tranquila son los fondos.

Puedes utilizar ETF si prefieres esa operativa. Te explico las diferencias y tú eliges.

Diversificar: no jugártelo todo a una carta

Si inviertes todo en una empresa y esa empresa tiene un problema, tú tienes un problema del mismo tamaño.

La diversificación reparte el dinero entre compañías, sectores y zonas geográficas.

Así reduces la dependencia de una sola empresa o de un único mercado.

La Estrategia Tranquila diversifica además de dos maneras:

  • entre distintos índices y regiones;
  • y entre diferentes momentos de entrada.

No solo repartes dónde inviertes.

También cuándo inviertes.

Esto último es especialmente importante si ya tienes una cantidad acumulada y te preocupa meterla toda justo antes de una caída.

Hasta aquí podrías hacerlo tú solo

Ahora ya sabes qué es un índice.

También qué es un fondo.

Podrías buscar uno barato y comprar una cantidad fija todos los meses.

Es una opción.

Y si sabes cuánto invertir, cómo repartirlo, cuándo hacerlo y qué hacer cuando el mercado cae, quizá no necesites esta estrategia.

Pero mucha gente llega porque lleva años sin resolver precisamente eso.

La información está ahí.

La decisión se atasca.

¿Compro hoy?

¿Espero?

¿Meto todo el capital?

¿Aporto aunque el mercado haya subido mucho?

¿Y si cae un 20 % justo después?

La Estrategia Tranquila convierte esas dudas en un proceso.

Y ese proceso se ejecuta mediante alertas.

Una alerta no es «la bolsa está interesante»

Eso y nada se parecen bastante.

Una alerta convierte las reglas de la estrategia en una operación concreta.

Ejemplo anonimizado de una alerta de la Estrategia Tranquila
Ejemplo real anonimizado de una alerta recibida en el móvil.

Este es el aspecto de una alerta real en el móvil: te indica en qué mercado se ha producido y su nivel de importancia. Después utilizas la calculadora para convertir esa alerta en el importe que te corresponde según tu ahorro.

Cuando corresponde comprar, recibes por email y WhatsApp:

  • el momento de la compra;
  • el índice o producto que corresponde;
  • la parte del ahorro preparado que se utiliza;
  • y la información necesaria para obtener tu importe.

La calculadora adapta la operación a tu ahorro mensual y al capital que quieras incorporar gradualmente.

Tú entras en tu propia cuenta y realizas la compra.

Yo no custodio ni muevo tu dinero.

Para qué sirven las alertas

  • Evitan que tengas que improvisar una decisión cada mes.
  • Mantienen las mismas reglas cuando aparecen el miedo o la euforia.
  • Permiten reservar el ahorro cuando no corresponde comprar.
  • Coordinan las entradas entre los distintos índices.
  • Aprovechan mejor las caídas mediante compras escalonadas.

Durante todo el histórico, las alertas han aportado de media entre 2 y 3 puntos porcentuales adicionales de rentabilidad frente a una compra periódica equivalente.

Es el resultado histórico del sistema, no una promesa para el próximo año.

La media está entre seis y ocho alertas anuales por índice.

No llegan repartidas como las facturas.

Dependen de las reglas y del comportamiento del mercado.

Si durante un tiempo no hay alerta, reservas el ahorro.

No comprar también forma parte del sistema.

Así funciona, de principio a fin

Preparas tu cuenta

Eliges fondos o ETF y dejas lista la plataforma. La vía principal utiliza fondos y explica la operativa con MyInvestor. La calculadora también contempla otras alternativas, incluidos los ETF de XTB.

Calculas tus importes

Indicas tu ahorro mensual y, si lo tienes, el capital acumulado que quieres incorporar.

Así sabes de antemano cuánto corresponde invertir con cada alerta.

Reservas el ahorro

Apartas el dinero mes a mes.

No tienes que comprar por obligación todos los meses.

Recibes la alerta

Cuando se cumplen las reglas, te llega por email y WhatsApp.

Ejecutas la compra

Entras en tu propia cuenta y realizas la operación.

La primera puede imponer un poco.

Después suele convertirse en un trámite de pocos minutos.

Sigues con tu vida

La estrategia está pensada para acumular a largo plazo y evitar cambios impulsivos por las noticias.

La parte más emocionante debería ser lo que haces con tu tiempo.

No tu cartera.

Si ya tienes capital, tampoco hay que lanzarlo desde un avión

No necesitas una cantidad inicial para empezar.

Puedes hacerlo con el ahorro mensual.

Pero mucha gente llega con dinero parado en una cuenta, un depósito o un producto del banco que le ha dado más papeles que alegrías.

Ese capital se puede incorporar gradualmente.

Así diversificas también los momentos de entrada y evitas que toda la decisión dependa de acertar un único día.

Cuando la bolsa cae y la televisión se pone estupenda

Cuando todo sube, invertir parece sencillo.

Hasta tu cuñado en la cena de Navidad tiene una cartera estupenda.

El problema llega con los titulares rojos.

El pequeño ahorrador teme perder lo que tanto le ha costado guardar.

Quien ya tiene un capital importante decide esperar «un poco más».

Luego el mercado se recupera y vuelve la pregunta:

Manuel, ¿ahora sí es buen momento?

Seguirás sintiendo cierta inquietud cuando la bolsa caiga. Es normal.

La diferencia es que no tendrás que decidir en ese momento qué hacer con tu dinero.

Las compras son escalonadas porque después de una alerta el mercado puede seguir cayendo.

Y porque no hace falta acertar con el día perfecto para construir una buena inversión a largo plazo.

El interés compuesto no hace ruido

Los fondos utilizados son de acumulación.

Cuando las empresas reparten dividendos, el fondo los reinvierte en lugar de ingresártelos en la cuenta.

Así las ganancias permanecen invertidas y pueden generar nuevas ganancias.

Eso es el interés compuesto.

Al principio parece poca cosa.

Durante los años largos empieza a dejar de parecerlo.

Cuanto más tiempo permanece invertido, más espacio tiene para trabajar.

Sin alertas constantes.

Sin luces.

Sin un señor gritando «compra» delante de cinco pantallas.

Qué recibes al entrar

  • La explicación inicial y las reglas de la estrategia.
  • Los fondos recomendados y las alternativas disponibles.
  • La explicación para elegir entre fondos y ETF.
  • La plataforma y los pasos para dejar tu cuenta preparada.
  • La calculadora web que adapta los importes a tu ahorro y a tu capital acumulado.
  • Las alertas por email y WhatsApp con la operación que corresponde.
  • El seguimiento público y el historial de alertas desde 2018.
  • Ayuda personal por email y WhatsApp cuando tengas una duda.

Suelo responder rápido y muchas veces el mismo día.

En días de alerta estoy especialmente atento a los clientes nuevos, porque una cosa es leer «es sencillo» y otra muy distinta hacer la primera compra con tu dinero.

No es solo comprar un fondo

Puedes comprar un fondo por tu cuenta.

También puedes contratar un roboadvisor, hacer un curso o seguir señales de trading.

Aquí pagas por un sistema completo, no por una lista de productos.

No recibes únicamente el nombre de un fondo

Recibes reglas de entrada, reparto entre índices, cálculo de importes y alertas para ejecutar cada compra.

No tienes que convertirte en analista

Aprendes lo necesario para comprender lo que haces, sin pasarte meses estudiando empresas y gráficos.

No buscas operaciones rápidas

El objetivo es acumular patrimonio a largo plazo, no acertar el movimiento de la semana.

El dinero permanece en tu cuenta

Tú ves y ejecutas cada operación.

El sistema se puede comprobar

No te enseño un backtest perfecto creado ayer.

Existe un seguimiento público de las alertas reales desde 2018.

Y se actualiza prácticamente a diario.

Aquí están los números

El seguimiento no depende de una captura antigua que pueda quedarse diez años decorando la landing.

Se calcula y se actualiza prácticamente a diario con el valor disponible.

Puedes consultar:

  • el capital total aportado;
  • el valor actual;
  • el resultado y la rentabilidad acumulados;
  • el número de alertas publicadas;
  • las posiciones activas;
  • la evolución de la estrategia;
  • y el historial completo de alertas.

Ver el seguimiento completo de la Estrategia Tranquila

Los resultados anteriores corresponden al seguimiento histórico de las alertas. Los resultados pasados no garantizan los futuros y la inversión puede atravesar periodos de pérdidas.

Lo que cuenta alguien que empezó sin saber

«Lo explica todo con un lenguaje práctico y reconocible, hasta por personas neófitas como yo. Se presta a ayudarte en todo momento.»

Juan Miguel, cliente

«Quería aprender a rentabilizar mis ahorros. Me metí en internet y cada vez estaba más perdido. [...] Explicas muy bien cómo y dónde invertir.»

Alberto, cliente

Los dos llegaron queriendo rentabilizar sus ahorros, pero antes necesitaban entender bien dónde se metían.

La gran pregunta: ¿me compensa pagar 17 € al mes?

Depende de lo que busques.

Si tienes claro qué comprar, cuándo hacerlo, cómo repartirlo y cómo comportarte durante una caída, puedes hacerlo por tu cuenta.

Si llevas años sin empezar, la comparación cambia.

La cuota paga el sistema, las alertas, el cálculo de importes, el seguimiento y el hecho de no tener que improvisar cada decisión.

Un ejemplo con 300 € al mes

Hagamos una simulación matemática para ver cómo cambia el peso de la cuota con el tiempo.

Supuestos:

  • 300 € aportados al comienzo de cada mes;
  • rentabilidad media anual hipotética del 10 %;
  • reinversión de las ganancias;
  • 60 días iniciales a 0 € y después 17 €/mes;
  • rentabilidad después de los gastos internos de los fondos.
PlazoTotal aportadoValor simuladoGanancia simuladaCuotas acumuladasCuotas como % de la ganancia simulada
3 años10.800 €12.552 €1.752 €578 €32,99 %
5 años18.000 €23.152 €5.152 €986 €19,14 %
10 años36.000 €60.437 €24.437 €2.006 €8,21 %
30 años108.000 €623.788 €515.788 €6.086 €1,18 %

Al principio, la cuota representa una parte mayor.

Poco a poco se vuelve mucho más ligera.

A los cinco años equivale al 19,14 % de la ganancia simulada.

A los diez años baja al 8,21 %: menos de la mitad de la comisión sobre beneficios del 20 % que utilizan muchos servicios del mercado.

A treinta años representa el 1,18 %.

La cuota permanece fija mientras el patrimonio puede seguir creciendo.

El 10 % es una hipótesis utilizada para entender el coste, no una promesa de rentabilidad.

Para quién encaja y para quién no

Te encaja si…

  • puedes ahorrar aproximadamente desde 200 € al mes o ya tienes capital acumulado;
  • quieres construir patrimonio para el futuro o complementar tu jubilación;
  • buscas unas reglas claras y no otra montaña de información;
  • aceptas el largo plazo y las caídas del camino;
  • quieres entender lo que haces sin convertir la inversión en otra profesión;
  • y prefieres una estrategia serena a las emociones fuertes.

No te encaja si…

  • necesitas el dinero a corto plazo;
  • todavía no tienes un colchón básico;
  • buscas trading, rentabilidad rápida o señales cada semana;
  • quieres que otra persona opere por ti;
  • o no estás dispuesto a mantener una inversión durante años.

Si estás en el segundo grupo, no pasa nada.

Hay productos que mejoran mucho cuando uno no los compra.

Tu oferta de bienvenida

Puedes entrar hoy y probar la Estrategia Tranquila durante 60 días por 0 €.

Hoy pagas 0 €.

Si continúas después de los 60 días, la suscripción pasa a 17 €/mes.

Ese precio se mantiene mientras la suscripción siga activa.

No hay permanencia: te vas cuando quieras.

Aquí no somos una compañía de móviles.

Puedes solicitar la baja por email o WhatsApp.

Si cancelas y vuelves más adelante, se aplicará el precio vigente en ese momento.

Esta oferta está disponible hasta el 9 de agosto a las 23:59h

Empezar mis 60 días por 0 €

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Después, 17 €/mes si continúas.

Sin permanencia: te vas cuando quieras.

Preguntas frecuentes

¿Es buen momento para empezar?

Esa es la pregunta estrella.

La estrategia existe precisamente para que no tengas que resolverla con una única entrada. Preparas el sistema, reservas el ahorro y sigues las alertas. Si tienes capital acumulado, lo incorporas gradualmente.

No necesitas esperar un momento perfecto.

¿Necesito capital acumulado?

No. Puedes empezar reservando tu ahorro mensual desde aproximadamente 200 €.

Si ya tienes capital, se incorpora de forma escalonada.

¿Necesito saber de bolsa?

No necesitas llegar sabiendo qué es un fondo ni analizar empresas.

La explicación inicial, los productos, la plataforma, la calculadora y las alertas te ayudan a comprender y ejecutar el sistema.

¿Por qué no compro simplemente un fondo todos los meses?

Puedes hacerlo.

La Estrategia Tranquila añade reglas sobre cuándo utilizar el ahorro reservado, cómo repartirlo entre los índices y qué importe destinar en cada alerta.

En el seguimiento de los últimos diez años, las alertas han aportado de media entre 2 y 3 puntos porcentuales adicionales frente a una compra periódica equivalente.

¿Fondos o ETF?

Los fondos son la vía recomendada por la ventaja fiscal de los traspasos. También puedes seguir la estrategia mediante ETF, por ejemplo en XTB. Te explico las diferencias para que puedas elegir.

¿Cuántas alertas voy a recibir?

La media está entre seis y ocho alertas anuales por índice.

No existe un número fijo mensual. Depende de las reglas y del comportamiento del mercado.

¿Qué ocurre si no hay alertas?

Reservas el ahorro y esperas.

No comprar también forma parte de la estrategia.

¿Qué hago cuando llega una alerta?

Consultas el producto y el importe que te corresponde, entras en tu propia cuenta y ejecutas la compra.

¿Puedo perder dinero?

La renta variable puede atravesar caídas y años negativos. Por eso se diversifica y se compra de manera escalonada.

En periodos de quince años, la probabilidad histórica de obtener un resultado positivo ronda el 97 %. Es posible perder dinero, pero no es lo probable.

¿Vas a manejar mi dinero?

No. El dinero permanece siempre en tu propia cuenta y tú ejecutas las operaciones.

¿Puedo recuperar el dinero si lo necesito?

Sí. En todos los productos recomendados suele estar de nuevo disponible en tu cuenta en una media aproximada de 48 horas después de solicitar la venta o el reembolso.

¿Puedo cancelar durante los 60 días?

Sí. Puedes solicitar la baja por email o WhatsApp antes del primer cobro.

¿Qué ocurre cuando terminan los 60 días?

Si no has cancelado, Stripe realiza el primer cobro de 17 € exactamente al terminar el periodo gratuito. Después, el cobro es mensual.

¿Por qué pides el medio de pago si hoy cuesta 0 €?

Porque Stripe lo necesita para iniciar la suscripción y programar el primer cobro. El cargo inicial es de 0 €.

Cierre

Puedes seguir esperando a que la bolsa parezca tranquila.

Algún día lo parecerá.

Normalmente después de haber subido.

O puedes dejar preparado un sistema para actuar cuando corresponda, aunque las noticias no se hayan puesto de acuerdo contigo.

Si quieres verlo por dentro, tienes 60 días.

Sin pagar hoy.

Ya veremos después.

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Sin permanencia: te vas cuando quieras.

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